jueves, 22 de abril de 2010

Características de la DO Alicante

Alicante, situada en un área geográfica privilegiada entre la Meseta y el Mediterráneo, y con un clima luminoso y cálido, posee las condiciones naturales para el cultivo de la vid y la elaboración de vinos. La superficie de viñedo de la Denominación de Origen Alicante se extiende por 50 municipios de la provincia y se concentra en dos zonas: en el interior, en el entorno de la capital y la cuenca alta y media del Vinalopó y en la comarca de la Marina Alta, al norte junto al mar.

 Zona de producción: Términos municipales de las comarcas Alacantí, Alcoià, Comtat, Alt Vinalopó, y Vinalopó Mitjà (Algueña, Alicante, Bañeres, Beneixama, Biar, Campo de Mirra, Cañada, Castalla, Elda, Hondón de las Nieves, Hondón de los Frailes, Ibi, La Romana, Monóvar y su partida Mañán, Onil, Petrer, Pinoso, Salinas, Sax, Tibi, Villena, y la partida Barbarroja, de Orihuela).

Términos municipales de la comarca Marina Alta (Alcalalí, Beniarbeig, Benichembla, Benidoleig, Benimeli, Benissa, Benitachell, Calpe, Castell de Castells, Denia, Els Poblets, Gata de Gorgos, Llíber, Murla, Ondara, Orba, Parcent, Pedreger, Sagra, Sanet y Negrals, Senija, Teulada, Tormos, Vall de Laguart, Vergel, Xabia y Xaló).

Los parajes de Cantón, Cañada de la Leña, y Macisvenda, de Abanilla (Murcia); Alberquilla, Cañada del Trigo, Raja, Torre del Rico y Zarza de Jumilla (Murcia) y Hoyas y Raspay de Yecla, (Murcia).

 El clima.

El papel que juega el clima mediterráneo en el desarrollo de la vid es decisivo. Factores como la elevada temperatura media (entre 13ºC y 18ºC, alcanzando en verano máximas entre 30º y 40º), la escasez de lluvias (entre 300 y 500 mm/año), el alto número de horas de insolación (2.500 horas de sol despejado al año), y la menor altitud sobre el nivel del mar determinan la diferenciación de los vinos de Alicante. En las comarcas del interior el clima mediterráneo recibe influencias continentales por su proximidad a la Meseta, mientras que la zona de la Marina Alta constituye en microclima marítimo que se ve favorecido por la brisa marina.



 El suelo.

La producción se asienta sobre un suelo con elevado nivel de caliza, nula o casi nula acumulación de arcilla y escaso nivel orgánico, destacando la riqueza en minerales. Estos factores edafológicos propician el cultivo de la vid y la obtención de caldos de calidad.







El tiempo y la experiencia de viticultores y elaboradores ha dado lugar a una selección natural de aquellas variedades de uva que demostraban mejores cualidades para la adaptación a la climatología y suelos alicantinos y que al mismo tiempo son capaces de proporcionar vinos de la más alta calidad.

Fruto de este proceso histórico en Alicante conviven en perfecta armonía las siguientes variedades autorizadas por el Reglamento de la Denominación de Origen Alicante:

Variedades blancas: Chardonnay, Macabeo, Meseguera, Moscatel de Alejandría, Sauvignon blanc, Planta Fina y Verdil.


Variedades tintas: Garnacha Tinta, Garnacha Tintorera, Monastrell, Tempranillo, Bobal, Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir y shyra.



Los vinos de Alicante


 Alicante y sus vinos han resurgido en el panorama vinícola con fuerza en las últimas décadas. Los artífices de estos logros han sido por un lado, los agricultores con un cultivo más esmerado y técnico de sus parcelas y por otro, las bodegas con sus continuas renovaciones y mejoras en infraestructura y procesos y su constante adaptación a los nuevos tiempos y gustos del consumidor. A ello hay que unir la excelente relación calidad-precio de los vinos.

Ante este panorama, sin duda, los vinos de Alicante viven un buen momento, teniendo unas magnificas perspectivas cara a un futuro próximo. Este hecho queda ratificado además por el número de premios que nuestros caldos están obteniendo a nivel nacional e internacional y el reconocimiento por parte de los profesionales y del consumidor final.

Nuestra tierra ofrece los más sugestivos vinos, blancos, rosados o tintos, sean jóvenes o con crianza, que sorprenden y deleitan a los paladares más exigente por su calidad, su equilibrio, su aroma y la intensidad de sabor y color.

Los vinos jóvenes, gracias a los métodos de elaboración y a la selección de uvas, destacan por su frescura, su carácter afrutado y sus aromas florales, siendo fiel reflejo de la tipicidad de las cepas y de los sabores de las uvas. Los crianzas y reservas, elaborados a partir de variedades tradicionales o de coupage con mejorantes foráneas, representan el triunfo de la diversidad y la imaginación, dando lugar a vinos con un marcado carácter mediterráneo donde los matices de madera adquiridos se unen en armonioso equilibrio con los sabores primarios de la fruta.

Además, junto a los vinos de corte clásico, en las últimas décadas se ha potenciado la creación de vinos de nueva frontera, de autor y de cuidada expresión.

En la conquista de los mercados de calidad, los vinos de Alicante cuentan como mejor arma con las variedades autóctonas: MONASTRELL Y MOSCATEL. La monastrell como bandera de personalidad de la zona ha demostrado que sometida a vendimias tempranas y a buenas elaboraciones se comporta de modo menos oxidativo y corregida con toques de tempranillo o cabernet-sauvignon puede convertirse en un espléndido crianza o reserva. Por otro lado, el moscatel sometido a vinificaciones correctas e imaginativas es capaz de ofrecer, además de moscateles dulces, unos vinos blancos secos de aromas embriagadores.

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